jueves, 28 de abril de 2011

Fic L



50. Queda mucho por descubrir.


Vanesa se va junto a Paris a dormir a la habitación dejando a Alicia, Pedro y Mesut.

     - Os podéis ir si queréis – dice Alicia poniendo bien las sabanas que Vanesa a puesto en el sofá.
     - No – dice Pedro acercándose - ¿nos vas a contar por que has hecho eso? – quitándole la sabana a Alicia.
     - No he hecho nada – quietándole la sabana a Pedro de un tirón – déjame ponerla – dice bruscamente.
     - Que estés enfadada con Sergio por lo que te ha echo no tienes por que tomarla con todo el mundo – dice Pedro irritado.
     - Cállate la boca – molesta – no tienes ni puta idea de lo que  pasa – tirando la sabana al sofá y marchándose al baño.
     - Si no le dices lo que quiere oír se enfada – dice Pedro frustrado.
     - Te has pasado – dice Mesut desde la puerta.
     - ¿Qué me he pasado? – mirándolo.
     - Si – yendo hacia el baño.
     - Ella es la que se pasa y ahora soy yo el malo.
     - Calla ya – dice desde la puerta del baño - ¡Ali! – tocando la puerta.
     - Dejarme en paz.
     - Alicia por favor sal – dice en alemán.
     - ¡Que os marchéis! – grita en español.
     - Alicia por favor -  insiste  Mesut – hablemos, díselo y lo entenderá.

Alicia abre la puerta y abraza a Mesut.

     - No vas a estar sola – le dice al oído en español.
     - ¿Me vais a explicar que pasa? – se les acerca Pedro.
     - ¿Puedo abrazarte? – le pregunta Alicia.
     - ¿Pasa algo grave? – la abraza Pedro asustado.
     - De pende como lo mires – dice ella.
     - Sentémonos – dice Mesut.
     - Me estáis asustando – yendo hacia el sofá sin soltarle la mano a Alicia.
     - Ponte en medio y díselo – dice Mesut.
     - No puedo – mira a Mesut.
     - Alicia, - dice Pedro agarrándola de la barbilla y girándole la cara hacia él – sabes que te quiero como una hermana – agarrándole la mano - y que sea lo que sea voy ha ayudarte.
     - Pues si me consideras una hermana ya puedes prepararte por que vas a ser tío.
     - Es un chiste – dice riendo mirando a Mesut.
     - No – dice él moviendo la cabeza en forma de negación.
     - ¿De cuanto estas?
     - De dos o tres semanas – mirándolo.
     - ¿Y el padre es?
     - Es… - vuelve la cara hacia Mesut – no puedo – apoyando la cabeza en su hombro.
     - Es Sergio – afirma Pedro echándose las manos a la cabeza.
     - Si – dice Mesut tocándole la cabeza con la mano a Alicia.
     - Pero, ¿Cómo?

Alicia y Mesut se mira a los ojos, a continuación miran a Pedro y Mesut añade.

     - ¿Lo preguntas enserio?
     - Idiota, me refiero a que si no supisteis tomar precauciones – con un tono de enfado.

Alicia vuelve a posar la cabeza en el hombro de Mesut y este la rodea con los dos brazos.

     - Ya vale Pedro – mirándolo – no lo esta pasando bien y no será bueno que tú la machaques – termina en inglés.
     - Ali – pasándole el brazo por detrás de la espalda – vas a tener toda mi ayuda, me vas a tener para lo que necesites.
     - Gracias – mirándolo – pero no hace falta que estéis todo el día pendiente de mi, - agarrándole la mano a Mesut tenéis cosas mas importantes en las que pensar.
     - Tú eres más importante que cualquier otra cosa –dice Pedro abrazándola.
     - Gracias – sin soltarle la mano a Mesut – no se que haría ahora sin vosotros dos – apretando más fuerte la mano de Mesut.
     - Me quedaría aquí toda la noche contigo, pero sabes que mañana tenemos entrenamiento.
     - No te preocupes – dejándolo de abrazar – Bastante has hecho ya – dándole un beso en la mejilla.
     -  Yo me quedo con ella – dice Mesut apretando fuerte la mano de Alicia.
     - ¿Iras al campo a ver el partido? – levantándose.
     - No creo – levantándose sin soltar la mano de Mesut  - no estoy de ánimo para ir allí.

Pedro se despide de los dos y se marcha dejando a Alicia y Mesut en la puerta hablando y cogidos de la mano.

     - Tú también deberías irte – mirándolo.
     - No - arrastrándola hasta el sofá sin soltarle la mano – vamos ha hablar muy seriamente – le dice en español.
     - No tenemos nada que hablar – sentándose de mala gana.
     - ¿Qué vas ha hacer? – le dice en alemán.
     - ¿Qué voy ha hacer de que? – apoyándose en el respaldo del sofá.
     - Con el bebe – tocándole la tripa con la mano izquierda - ¿se lo vas a decir a Sergio?
     - No lo se – posando su mano derecha sobre la mano de Mesut – pensar que tengo a una criatura de Sergio aquí dentro y que no estoy junto a él me supera – sollozando.
     - No llores – secándole las lagrimas con su mano derecha – hagas lo que hagas se lo tienes que decir.
     - Tengo mucho miedo – apoyando la cabeza en el hombro de Mesut – ¿Por qué cuando las cosas van mal siempre van a peor?
     - Es ley de vida – pasándole el brazo derecho por detrás del cuello.
     - Pues no me gusta esa ley – rodeándole por la cintura con su brazo derecho.
     - Habrá que acostumbrarse – haciéndole cosquillitas en el brazo.

Los dos se quedan abrazados y sentados en el sofá durante un largo rato haciéndose cosquillitas y carentoñas, sin que se entere Alicia Mesut se queda mirado las muñecas  de Alicia, que están encima de su pecho.

     - ¿Qué significa? – tocándole la muñeca derecha.
     - Es mi nombre en chino.
     - ¿Y JM?
     - Son las iniciales de mi padre – sin quitar la cabeza del hombro y los brazos de encima del pecho de Mesut.
     - ¿Cómo es que te lo hicieron mal?– pasando el dedo por la muñeca izquierda - por que se te ha quedado cicatriz.
     - Bueno… la verdad es que no es un tatuaje – mirando la mano de Mesut.
     - ¿Entonces que es?
     - Me lo hice yo con un cristal cuando era pequeña – muy serena.
     - ¿Como que te lo hiciste tú con un cristal? – alarmado.
     - No lo sabe nadie me lo hice cuando murió mi padre.
     - ¿Y por que?
     - No se, necesitaba mostrar de alguna forma el dolor que sentía dentro, no puedo explicártelo – haciendo circulitos con el dedo en el pecho de Mesut.
     - Hay muchas otras formas de mostrar el dolor que uno siente por dentro – pasando de arriba abajo su mano por el brazo de Alicia.
     - ¿Cómo por ejemplo?
     - Llorar, gritar, correr, en tú caso bailar.
     - ¿Me dices alguno que sirva? – levantando la vista para mirarlo.
     - ¿No te sirvieron? – mirándola.
     - No – volviendo la vista a su mano.
     - ¿Ninguno?
     - Ninguno.
     - ¿Bailar tampoco?
     - Precisamente cuando murió deje de bailar.
     - Pero ahora bailas.
     - Bailar, bailar no.
     - Si, ¿no estas en la escuela de Male?
     - Si y no.
     - ¿Por donde se coge eso?
     - Solo la ayudo a crear las coreos, pero yo ya no bailo.
     - Podrías volver ha hacerlo, seguro que si tú bailas con ellos la coreo sale mejor – esbozando una gran sonrisa
     - Hace unos días cuando vivía en casa de Sergio si que estuve bailando con  Male pero ahora ya no hay nada que me de ilusión para bailar.
     - Como que no, me tienes a mí – bromea – y a Male, y a Marquitos, tienes a mucha gente.
     - Que tonto que eres.
     - Es la verdad – dándole un beso en la cabeza – por cierto.
     - Dime – mirándolo.
     - Espero que esa haya sido la primera y última vez – tocándole la muñeca izquierda a la ver que la mira.
     - Lo fue – mirándolo.
     - ¿Me lo prometes? – agarrándole la mano.
     - Te lo prometo – agarrándole la cara y dándole un beso en la mejilla.
     - Vente a mi casa hasta que se vaya tú hermana
     - No.
     - ¿Por qué no? – tocándole el pelo.
     - Uno – levantando un dedo con su mano derecha - por que mi hermana no creo que se vaya durante mucho tiempo, dos – levantado un segundo dedo – por que esta tú familia y tres – levantando un tercer dedo -  por que no me apetece ir por aquella zona.
     - ¿Es tú última palabra?
     - Si.
     - Que cabezona que eres.
     - Lo se – sacándole la lengua.


Acabo de un rato conversando Mesut se pone ha ver deportes en la tele y Alicia se queda mirando a las musarañas cuando algo, encima de la mesa, llama su atención; el anillo que le devolvió a Sergio

     - ¿Qué hace esto aquí? – cogiéndolo.
     - ¿Qué es? – dice Mesut.
     - Nada – poniéndoselo.
     - Estoy muy a gusto contigo pero ya es tarde – levantándose.
     - No -  lamenta Alicia.
     - Si que tienes que descansar y cuidarte, ya te he dicho que te vengas a mi casa – mirándola.
     - No – levantándose.
     - Con lo bien que estarías allí.
     - No insistas – abrazándolo.
     - ¿Comemos mañana juntos? – le dice a la vez que la abraza.
     - Si sigues invitándome a comer te vas a arruinar – lanza una pequeña sonrisa.
     - No será para tanto.
     - Ahora tenemos que comer dos – tocándose la tripa.
     - ¿Cuántas veces te voy a tener que decir que voy a cuidarte?
     - Vale, vale ya no lo digo más – sonriendo.

Mesut se marcha y Alicia se sienta en el sofá con las piernas cruzadas, mira el anillo se lo quita y lo observa durante unos segundos. Son las 12 empunto y el móvil empieza a sonar; es Sergio, peo ella no lo coge, en cuestión de segundos llega un mensaje de él – muchas felicidades. Si no me coges el teléfono significa que a pesar del regalo sigues sin querer hablar conmigo. Espero que aceptes la invitación y podamos celebrar este día tan especial como dios manda. Te quiero. – Termina de leer el mensaje, gira la cabeza hacia la caja roja, estira el brazo, la coge y la posa sobre sus piernas, deshace el lazo dorado que lleva, quita la tapa y ve una rosa roja, un sobre y la cajita plateada que le entrego a René. Coge la rosa la huele y sonríe, coge la cajita plateada, esa cajita que tantos quebraderos de cabeza le ha dado, la observa unos segundos con miedo ha abrirla – no tengas miedo Alicia, no va a salir nada que te vaya a comer -, se dice. Deja los miedos a un lado y abre la cajita, dentro hay una pequeña nota y un colgante de plata con un pequeño corazón, coge la nota y la lee:

Se que no te gusta este tipo de cosas pero no me podía resistir a regalártelo, nada mas verlo me dije que este colgante tenia que estar puesto en tú cuello. Por detrás esta puesto mi nombre y yo tengo otro igual con el tuyo. Seguramente te parecerá una tontería una cursilada pero es una forma de decirte que quiero estar toda mi vida junto a ti, que tú eres mi mundo.
Te quiero.

Coge el colgante, le da la vuelta al pequeño corazón y efectivamente lleva gravado Sergio R.’  – ¿por que me haces esto? – dice en voz alta con la rosa, el colgante y la nota entre sus manos.

El móvil no deja de sonar pero ella sin hacer caso omiso y sin soltar la rosa y el colgante coge el sobre y lo abre; hay un folio doblado, lo saca y puede percibir el olor de la colonia de Sergio, desdobla el folio y empieza a leer:

Querida Alicia:
  
Apenas han pasado dos días pero para mí estos dos días han sido una eternidad. Se que hice mal al no decirte lo que me estaba pasando, en realidad no ha pasado nada, lo único que Lara no dejaba de perseguirme por un lió que tuvimos una noche, cree que le jure amor eterno pero a la única persona que le juraría amor eterno es a ti; Alicia Martín

Cuanto deseo estar a tu lado y estar contigo para siempre pero no se como hacerlo, me despierto tumbado al amanecer llorando por que tú vuelvas otra vez. Deseo de todo corazón que me perdones y me des una ultima oportunidad por que, a pesar de todo, se que tu me amas a como yo te amo a ti.

Se que esto te esta haciendo daño y es lo ultimo que quiero en esta vida; hacerte daño. Por favor Alicia dame una última oportunidad de volver a estar contigo de ser felices para siempre.

Te quiero mucho.

Con lágrimas en los ojos sonríe, se pone el colgante y con la rosa y la carta se tumba y se pone a dormir.


Mesut sigilosamente, para no despertar a nadie, entra en su casa donde se encuentra una sorpresa no muy agradable.

     - ¿Qué horas son estas de llegar? – dice su padre encendiendo la luz del salón.
     - ¡Joder! – Dando un bote – que susto me has dado – llevándose la mano al corazón.
     - ¿Dónde estabas? – cruzando los brazos.
     - Dando una vuelta.
     - ¿Cómo que dando una vuelta? No se supone que estos días son para descansar.
     - Tampoco he hecho nada malo, solo he ido ha cenar con Gonzalo.
     - Seguro que también iba la chica esa – enfadado.
     - La chica esa se llama Alicia – mirándolo,
     - Esa chica te esta comiendo el coco.
     - ¡Esa chica se llama Alicia! – grita.
     - Te tiene absorbido el cerebro.
     - ¡Que no hables así de Alicia! –levanta mas la voz.
     - Te esta cambiando, tú no eras así ¿Qué te esta pasando? ¿Qué te esta haciendo? Tienes que alejarte de ella.
     - Pero que dices, estas loco, no sabes lo que dices – yéndose a su habitación.
     - ¡Mesut vuelve aquí, no hemos terminado de hablar! – Grita su padre.
     - ¿Qué quieres? – frenándose y mirando a su padre.
     - Que te alejes de Alicia.
     - Alicia es una de las personas mas buenas que conozco, y es mi amiga y no voy a dejar de estar con ella por que tú – señalando a su padre – me lo digas. Además te recuerdo que ella fue a buscarte al aeropuerto – yéndose y dejado a su padre solo.

Semifinal CL (ida) Real Madrid CF 0 - Barcelona 2

Fue un batacazo en toda regla, porque como dijo Valdés el partido dependería del árbitro. Stark se vistió con la camiseta azulgrana, le puso la alfombra a los culés en un trabajito fino perfectamente teledirigido y le sirvió en bandeja de plata el triunfo en el Bernabéu que deja la eliminatoria prácticamente decidida, a falta de machada. Fue 0-2, pero tras la expulsión de Pepe el resultado ya era lo de menos, el asunto ya estaba hecho.

Cómo no, y como se esperaba, fue Wolfgang Stark el encargado de dinamitar el partido. El peor árbitro de la Bundesliga a juicio de los jugadores decidió que había que cumplir con la tradición y dejó al Madrid con diez a falta de media hora, expulsando a Pepe por darle un plantillazo a Alves mientras peleaba un balón dividido. Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, el teutón despachó también a Mourinho para la grada con otra expusión. Con la amarilla que sacó a Ramos, el Madrid queda en cuadro para la vuelta en el Camp Nou, por si fuera poco el resultado.

El Madrid despachó un partido eminentemente táctico. El objetivo era no encajar goles y apenas sufrió en defensa mientras estuvo con once, de nuevo muy bien plantado en el campo y cerrando los pasillos hacia Casillas. Con la expulsión y dos de los defensas condicionados por amarillas, la última media hora con el Madrid en inferioridad iba a ser coser y cantar y así fue, es imposible aguantar la exigencia de una semifinal de Champions en inferioridad.

Afellay aprovechó un desajuste en el medio y un resbalón de Marcelo para darle un gol hecho a Messi y poner la final de Wembley cuesta arriba, más aún con el segundo gol del mismo de siempre, quien aprovechó la blandura de Albiol en el primer regate. Pero cuesta arriba es también el Everest y lo sube cada vez más gente, así que se puede.

Sin Pepe, sin Ramos, quizás sin Khedira, sin Mou en el banquillo, a remontar dos goles... Todo contra los elementos buscando el aspersorazo. Se puede. Si el árbitro no es el elemento Stark éste, se puede. Toca machada pero se puede. En seis días toca una de ellas. Toca subir el Everest y se puede. Atados y desarmados, pero no derrotados.


 La ficha del partido 

0 - Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Ramos, Albiol, Marcelo; Lass, Xabi Alonso, Pepe; Özil (Adebayor 46'), Ronaldo y Di María 

2 - Barcelona: Valdés; Alves, Mascherano, Piqué, Puyol; Xavi, Busquets, Keita; Messi; Pedro (Afellay 71') y Villa (Sergio Roberto 90') 
Goles

0-1 (77'): Afellay se marcha por la izquierda y su centro lo remata Messi en el área pequeña. 
0-2 (87'): Jugada individual de Messi, que cruza ante Casillas. 

Árbitro: Wolfgang Stark, alemán, elegido, por los jugadores, peor arbitro de la bundesliga

Expulsó a Pinto (46'+) por agredir a Arbeloa, a Pepe (61') y a Mourinho (63').  

Amonestó a Arbeloa (40'), Alves (43'), Ramos (53'), Mascherano (57'), Lass (73') y Adebayor (83')

Incidencias: estadio Santiago Bernabéu, lleno a reventar.



Si quieres dar tú apoyo para ganar la décima unete quiero ver a Sergio Ramos tirar la décima del autobús camino a la Cibeles

lunes, 25 de abril de 2011

Entrevista SR4


Gran victoria el sábado ante el Valencia. Se vio un equipo muy serio y sólido.
Estoy contento y orgulloso del equipo que tenemos. Creo que cualquier aficionado, cualquier madridista que viera el partido, disfrutó viendo cómo jugadores que habitualmente no han tenido más minutos por partidos o por decisiones del técnico demostraron que no sólo son once o doce jugadores importantes, que aquí somos todos importantes y todos dan la talla dentro del campo. En Mestalla vimos a Kaká, Canales, Granero, el Pipa Higuaín, que sale de una lesión con muchas ganas, con ilusión y respondiendo dentro del terreno de juego. 

Los jugadores menos habituales llegan con más ganas si cabe a la Champions. Toda la plantilla está muy concentrada en las semifinales.
Es fundamental llegar a este momento de temporada tan decisivo para nosotros y que todos vayan teniendo minutos, teniendo esa ilusión y esas ganas de querer aportar cosas al grupo. Lo importante es el plantel, no sólo los jugadores individualmente. Es cierto que el grupo está más unido que nunca, con muchas ganas de querer seguir haciendo cosas importantes. Estamos en el camino idóneo con la actitud que vimos en Mestalla y que mostramos en cualquier entrenamiento.



Vuelve a resultar fundamental el apoyo del Bernabéu para el partido de ida ante el Barcelona.
Así es. Estamos muy orgullosos también de la respuesta que hemos tenido esta temporada, pero sobre todo hubo un cambio en el que vimos a una afición mucho más volcada, con mucha más ilusión. Fue a partir de los encuentros del Lyon, el Tottenham en casa y el Barcelona en Liga. La verdad es que son ellos los que realmente tienen que meter ese primer gol y que cualquier equipo que venga al Bernabéu note ese respeto, lo que significa jugar en un campo como el nuestro. Para nosotros ellos son fundamentales y si estamos agradecidos a alguien es a todos ellos.

¿Qué Bernabéu espera Sergio Ramos cuando salte al césped el miércoles?
Cuando te acostumbras a verlo como en estos últimos partidos no esperas menos. La respuesta del público para nosotros es fundamental y está claro que esperamos un Bernabéu que envuelva a su equipo, que anime hasta el último minuto y que no tenga la menor duda de que el equipo se va a dejar el alma en el campo. Creo que el aficionado, al fin y al cabo, lo que agradece es eso. Esos son los valores que inculca este club y nosotros tenemos que demostrarlos.


¿Cómo ves al vestuario de cara a un partido tan importante?
Más unido que nunca, todos los futbolistas estamos súper ilusionados con el momento que atravesamos. Nos jugamos una competición muy importante como es la Champions y ahora es cuando realmente se tiene que ver esa unión verdadera que atraviesa el grupo.

¿Y a Mourinho?
Como es él, muy tranquilo. Está claro que el míster, si algo tiene, es que no cambia su filosofía, su estilo, sus costumbres. Él tiene sus ideas muy claras y nosotros vamos a seguir trabajando de la misma forma, no vamos a cambiar nada porque sea un rival u otro.


El partido del miércoles va a ser importante pero no decisivo. Quedará jugar la vuelta en el Camp Nou.
Evidentemente eso hay que tenerlo muy claro, que no son noventa minutos, son ciento ochenta. Nosotros sí es cierto que trabajando y conociendo al rival como lo conocemos vamos a intentar hacer las cosas como en estos últimos dos partidos y a partir de ahí valorar. Hay que tener en cuenta que son ciento ochenta minutos.

¿Qué es lo que más le preocupa a Sergio Ramos de este partido?
Sabiendo la responsabilidad y la magnitud que tienen este tipo de partidos, una semifinal de Champions ante el Barcelona, sobre todo lo que más me gustaría es que fuese un partido limpio, sano, deportivo, que no haya teatro, que tengamos un árbitro que ni beneficie ni perjudique a nadie. Incluso el otro día se criticaba una decisión correcta que había tenido en la final, que es lo último. Pero sobre todo que el madridismo disfrute de esta fiesta que vive el fútbol, que lo hagan nuestros aficionados y también la gente a la que realmente le gusta el fútbol.


Es el tercer Clásico del mes de abril pero la expectación siempre es máxima y única.
Hay jugadores de una magnitud tremenda tanto en el Barcelona como en el Real Madrid y todo el mundo está con esa incertidumbre de lo que pueda pasar. Nosotros sabemos realmente la responsabilidad que tiene y lo que conlleva defender unos colores y depender de un club como el nuestro en un partido como ese y está claro que tenemos que darlo todo y salir a dejarnos el alma. 

¿Hay favoritos en este tipo de partidos?
Nosotros no asumimos para nada el papel de favoritos porque creo que no nos lleva a nada. Si algo nos ha llevado al éxito es la sencillez, la humildad, el trabajo. Y esos son los valores que hay que tener presentes.


“La afición tiene que meter el primer gol al Barcelona”


domingo, 24 de abril de 2011

Fic XLIX


 49. Mil formas de ser feliz pero pocas son las adecuadas.



Ramos llega a casa pasa por la cocina para coger un botellín de agua, encima de la mesa ve el portátil de Alicia junto a su carpeta de la universidad, posa su mano sobre el portátil durante unos instantes y se sube a su habitación. Coge la foto de los dos juntos de encima de la mesilla y junto a la medalla de la Virgen del Pilar que Alicia le confió se tumba en la cama mirando ambas cosas durante un largo rato con solo una imagen en su mente, el bello rostro de Alicia.


Los chicos se dirigen al restaurante para celebrar anticipadamente el cumpleaños de Alicia, Gonzalo y Male van en un coche conversando.

     - Cariño –dice Gonzalo mirándola.
     - Dime – contesta ella – pero sin quitar la vista de la carretera – señalando la carretea.
     - ¿Qué es lo que intuyes que se le viene a Ali encima?
     - Tengo que hablar con ella, por que desde el domingo en el partido no hemos vuelto ha hablar.
     - ¿Pero que crees que le pasa? – insiste.
     - ¿Si te digo antojos y vómitos que te viene a la cabeza?
     - ¡NO! – mirándola.
     - La carretera.
     - ¿Estas insinuando que esta embarazada?
     - No se si será cierto pero yo creo que si.
     - Como sea verdad… - sin terminar la frase.
     - Pobre Ali – moviendo la cabeza en negación.
     - ¿Lo sabrá Sergio?
     - No lo se, pero no le digas nada, es solo una intuición mía.

Y en el otro coche Mesut y Ali.

     - ¿Qué te pasa? – le pregunta Mesut en alemán.
     - Nada – dice en español.
     - ¿Qué le has dicho a tú hermana? – le sigue hablando en alemán.
     - Cosas de hermanas – continua en español.
     - Te ha molestado encontrarte a Sergio, ¿verdad?
     - No, él ya ni me molesta ni me importa – mirando por la ventanilla.
     - ¿Segura?
     - Si, además contigo me divierto y me olvido de todo – mirándolo sonriente – y mañana si que daremos clase.
     - Cuando quieras – dice en español sonriendo.


Llegan al restaurante prácticamente a la vez, los sientan en una mesa apartada y divirtiéndose se ponen a cenar. Durante todo la cena Male y Alicia no dejan de reírse de las caras de Mesut y Gonzalo, ellos casi no se enteran de nada, Mesut al no saber bien el español no se entera mucho de lo que hablan y Gonzalo al no saber alemán no se entera de lo que dice Mesut. En los postres Gonzalo le pide una botella de champán para brindar, Alicia dice que no bebe alcohol pero insisten en que le de un sorbo, Male, Gonzalo y Mesut quieren ir a bailar un rato para celebrar anticipadamente el cumpleaños de Alicia.

     - No me apetece meterme en un sitio cerrado con mucha gente.
     - Que solo es un rato – dice Male.
     - No me apetece además si el Mister se entera se enfadara con vosotros – señalándolos.
     - No va a pasar nada – dice Gonzalo -  a que no Mesut – dándole palmaditas en la espalda.
     - No lo se.
     - Vamos solo un ratito sin beber alcohol ni nada – dice Male – solo ha pasar el rato.
     - Para pasar el rato me voy a mi casa – dice Alicia mirando a Mesut.
     - Venga vamos – dice Gonzalo levantando a Alicia.
     - Esta bien – con pereza – pero solo para que os calléis.


Los dos coches llegan directamente por el garaje de la discoteca entran y van directos a la barra a por algo de beber, por supuesto sin alcohol.

     - ¿Has pagado 5€ por dejar la chaqueta? – Dice Male viéndola sin la chaqueta.
     - Ni de flay, la he dejado en el coche de Mesut.
     - Dos coca colas, un nestea y una naranjada – dice Gonzalo.
     - A mi ponme un bailys – dice Alicia apoyándose en la barra.
     - ¡No! – dice Mesut.
     - Si, pónmelo – mirando al camarero.
     - ¡Que no! – insiste Mesut.
     - A ver que pongo – dice el camarero.
     - Lo que yo te he dicho – le dice Gonzalo.
     - ¿Qué mosca te ha picado? – pregunta Male acercándose a Alicia.
     - Dejarme en paz – volviéndose y mirando a la pista de baile.

Al cabo de unos segundos Mesut se acerca a Alicia con el vaso.

     - Toma – dándoselo.
     -  No lo quiero – echándole una mirada fulminante.
     - Alicia – mirándola.
Alicia suspira coge el vaso  dice - ¿Cuántos mas me vas a controlar? – volviendo la cara hacia la pista de baile.
     - No te controlo – dice en español – solo te cuido – concluye en alemán.
     - Se me cuidar sola – sin quitar la vista a la pista de baile - ¿dónde están Gonza y Male?
     - Bailando – dice en español.

Los dos se quedan unos instantes mirando a Male y a Gonzalo hasta que Alicia deja solo a Mesut, va directo al centro de la pista  y se pone a bailar intentando que todo el mundo deje de bailar y la mire. Mesut, con ayuda de Gonzalo y Male intenta sacarla de allí pero ella es más rápida y se escapa de ellos. Al ver que no consigue lo que quiere se acerca a una chica que esta subida a una tarima bailando, la echa y se sube ella, enseguida consigue lo que quería, verse rodeada de chicos babeando por ella. Es imposible llegar hasta ella, Mesut, Gonzalo y Male al ver que no pueden acceder intentan buscar una solución.

     - ¡Esta loca! – dice Male.
     - ¿Qué podemos hacer? – dice Mesut.
     - Yo lo se – dice Gonzalo – ahora vengo.

Mesut saca el móvil y se pone ha escribir un sms.

     - ¿No estarás llamando a Sergio? – dice Male viendo como Gonzalo se aleja.
     - No, hablo con Pedro – escribiendo – mira a ver si lo he escrito bien – dándole el móvil.

Mientras Male y Mesut se ponen en contacto con Pedro León, Gonzalo se dirige a un punto de la discoteca donde ha podido percibir a la ex novia de Ezequiel.

     - ¡Tamara! – se acerca a ella.
     - ¡Pipita! – Sonriendo - ¿Qué haces aquí? – dándole dos besos.
     - Estoy celebrando el cumpleaños de una amiga.
     - ¿Esta Eze?
     - No, solo estamos Mesut y yo.
     - ¿Le podrás decir que le hecho de menos?
     - En el hotel hablo con él, pero necesito tú ayuda.
     - ¿Mi ayuda? – Extrañada - ¿Enserio?
     - Yo no, mi amiga – señalando a Alicia que sigue armándola.
     - ¿Esa friki es tu amiga? – señalando a Alicia.
     - Tamara – mirándola mal.
     - ¿Esa no es la chica que pillaron que Ramos que taparon su cara?
     - Si es ella.
     - Y ha visto las fotos con la Lara, ¿no?
     - ¿Qué fotos? – Mirando a Tamara. – Bueno da igual, la cuestión es que los vio juntos.
     - Uh eso es peor, lo debe de estar pasando fatal.
     - Muy mal.
     - Es que esta periodicucha – con rabia - siempre haciéndose notar.
     - Por lo menos tiene el titulo – bromea Gonzalo.
     - Si pero yo no estoy trabajando en la tele por estar con un futbolista del Madrid.
     - Ahí tienes razón, ¿me vas ha ayudar o no?
     - ¿Y que puedo hacer yo?
     - No se, llama tú la atención para que la dejen en paz y poder llevárnosla.
     - No, yo no, lo siento – sin dejar de mover la cabeza en forma de negación – sabes que yo ya no me meto en líos así.
     - Pues de otra forma, pero por favor ayúdanos, mírala, ella no es así, no sabemos que le esta pasando, se comporta muy rara.
     - Pues que le va a estar pasando, que quiere llamar la atención.
     - Ali no es así, vive por y para los demás. Algo más grave le debe de estar pasando – colocándose los dedos en la barbilla.
     - Pues no se que puedo hacer, díselo al gerente.
     - Por favor, ella no tiene nada que ver con el mundo de la televisión. Sergio quiere protegerla de ese mundo y como esto salga va ha acabar mucho peor.
     - Yo me encargare de que no salga en la tele pero no se que puedo hacer.
     - Por favor súbete y bájala. Mírala – señalando a Alicia – lleva los zapatos en la mano y quien te dice que no acaba con menos ropa – desesperado por ayudar a Alicia.
     - Vale, vamos.

Gonzalo y Tamara llegan hasta donde se encuentran Male y Mesut.

     - No hay manea, ¿no? – abrazando a Male.
     - No, hemos llamado a Pedro – contesta ella.
     - ¿Para?
     - Por que se entienden muy bien y Ali tiene mucha debilidad por él – dice Mesut entre el español y el inglés.
     - ¿Y va a tardar mucho?
     - No creo

Mesut, Male, Gonzalo y Tamara continúan intentando bajar a Alicia de la tarima pero los chicos que la rodean lo evitan mientras Alicia sigue bailando dando vueltas y gritando. Male, Gonzalo y Mesut se desesperan por que Tamara no puede convencerla de que baje, hasta que al cabo de un rato ven como Alicia deja de bailar y se queda mirando a un punto fijo – ya ha llegado Pedro – dice Male miando a Alicia. Todos giran la cabeza hacia la puerta y ven a Pedro León miando a Alicia con la boca abierta.

     - Que venga Pedro no ha servido de nada – dice Tamara mirando a Alicia.
     - ¿Por qué lo dices? – Pregunta Gonzalo.
     - Compruébalo tú mismo – señalando a Alicia – sigue bailando.
     - Mesut, ¿no decías que con Pedro se bajaría?
     - He dicho que tiene debilidad por él.
     - Que vamos ha hacer con esta chica – se desespera Male.
     - ¿Qué le ha pasado a Alicia? – Se acerca Pedro nervioso - ¿Por qué le dais alcohol? – mirándola.
     - No le hemos dado alcohol – dice Male.
     - Solo ha bebido un sorbo de champán – añade Gonzalo.
     - Voy a ver que puedo hacer – dice Pedro.
     - Suerte – le dice Tamara.

Pedro se acerca a la tarima donde Alicia esta bailando e intenta que baje pero ella sigue a su bola, bailando sin parar ahí encima siendo observada por todos, al ver que no atiende a su llamado la agarra fuerte de la mano haciendo reaccionar a Alicia, lo mira y dice –bájame por favor – Pedro la baja y se funden en un abrazo.

     - No tienes que hacer todo esto para sentirte feliz – le dice él al oído.
     - Alicia – se acerca Mesut a ellos.
     - Ayudarme por favor – abrazándolos fuerte.
     - ¿Estas bien? – Dicen Gonzalo y Male acercándose.
     - Lo siento – dice Alicia mirándolos.
     - No pasa nada – la abraza Male.
     - Vete a casa y descansa – dice Gonzalo abrazándola y dándole un beso en la cabeza.
     - Salgamos de aquí – dice Pedro – Mesut llévala en tú coche yo te sigo.

Mesut y Pedro, agarrando a Alicia, se dirigen al coche de Mesut. En el trayecto en el coche camino a casa de Alicia hay un gran silencio, no se escucha nada, ni siquiera música, cuando ve que no hay peligro echa una mirada a Alicia, una Alicia que con los ojos llenos de lagrimas ve como las gotas de agua que caen del cielo resbalan por la ventanilla. El coche se para, Mesut baja del coche y va hasta la puerta del copiloto, la abre, coge a Alicia del brazo para que salga pero ella no colabora, no reacciona, levanta la mano y con ella llama a Pedro para que la ayude.


Sergio que esta sentado en el portal los observa y preocupado se acerca a ellos.

     - ¿Qué coño le habéis hecho? – Muy alterado.
     - Cálmate Sergio – le pide calma Pedro.
     - ¡Como que me calme! – intentando agarrar a Alicia.
     - Que será, será – dice Alicia cantando tirándose al cuello de Sergio.
     - ¿Por qué le dais alcohol? – sujetándola para que no se caiga.
     - No ha bebido alcohol – dice Mesut.
     - ¿Y por que esta así? – dice Sergio.
     - Por tú culpa – suelta a Sergio – solo por tú culpa,- le señala - vamos a sufrir los dos solos – tocándose la tripa – que mal lo vamos a pasar, y todo por tú culpa – pegando a Sergio en el pecho.
     - Vamonos a casa – la agarra Sergio.
     - ¡No me toques! – se aparta.
     - Ya vale Alicia – la intenta sujetar Sergio.
     - ¡Que no me toque! – se suelta Alicia – Por favor sácame de aquí – mira a Pedro.
     - Subela tú – le dice Pedro a Mesut.
     - ¡No! –Grita Alicia agarrándole la mano.
     - Será mejor que vayas a descansar – dice Sergio.
     - Déjame en paz – yendo hacia el portal buscando las llaves en el bolso.
     - Se va a estampar – dice Sergio yendo hacia ella.

Antes de que Alicia se estampe contra una farola Sergio va corriendo para ponerse delante para que no se haga daño, Alicia no se entera por que sigue buscando las llaves, no las encuentra con tanta desesperación y tantos nervios se le termina cayendo el bolso y todo lo que lleva dentro

     - ¡Joder! – agachándose a recogerlo.
     - Déjame ayudarte – se agacha Sergio.
     - No hace falta – mirándolo.
     - Por favor – agarrándole la mano con la cual esta cogiendo el móvil del suelo.

Se quedan unos segundos mirándose a los ojos y en una de esas miradas las cuales si hay amor se detiene el tiempo Sergio añade – te quiero – lo cual Alicia reacciona recogiéndolo todo rápidamente con las dos manos y yéndose hacia el portal lo deja todo en el suelo, coge las llaves y lo mete todo ordenadamente dentro del bolso. Sergio la ve alejarse y se acerca a Mesut y Pedro y les pide un favor.

     - Por favor ir con ella, cuidarla, ya que no me deja que lo haga yo hacerlo vosotros.
     - No te preocupes – dice Mesut.
     - Nosotros la cuidamos – dice Pedro dándole unas palmaditas en la espalda.
     - ¡Alicia! – grita Pedro.

Mientras Sergio vuelve a su casa apenado por la situación que esta viviendo con Alicia, ella sube a casa junto a Pedro y Mesut, abre la puerta, enciende la luz y se encuentra a Vanesa durmiendo en el sofá junto a Paris.

     - ¿Qué hacéis aquí? – dejando el bolso en la mesita.
     - Apaga la luz – se queja Vanesa tapándose los ojos.
     - ¿Por qué no os habéis echado en la cama?
     - Por que es tú cama.
     - Iros vosotras a la cama, ya duermo yo aquí – cogiendo a Paris.
     - Que no que es tú cama.
     - Vanesa, iros a la habitación, ademas no estoy sola, os molestaremos.
     - ¿Cómo que no estas sola? – Mirando hacia la puerta encontrándose a Pedro y Mesut en la puerta - ¿Mas jugadores del Madrid? – resoplando.
     - Si, y ahora vete a la habitación a dormir.
     - ¿No tienen casa o que? – levantándose y mirándolos.
     - No – dándole a Paris.